NEGOCIACIóN
DURANTE EL SECUESTRO EXTORSIVO
En
la mayoría de los casos de secuestro,
la familia es informada del delito el
mismo día de los hechos, o en los días
inmediatamente siguientes. La guerrilla
suele ser más demorada en establecer
contacto con las familias; en cambio
la delincuencia común, quizás por la
urgencia que tienen de conseguir el
rescate, lo hacen con mayor rapidez.
Este período es lo que en la jerga de
los secuestradores se conoce como el
"ablande". Cuando son los plagiarios
directamente quienes comunican que lo
ocurrido fue un secuestro, lo hacen
especialmente por vía telefónica o por
radio; en otros casos, la familia toma
conocimiento a través de la información
suministrada por los testigos presénciales
de los hechos, aunque la noción clara
de secuestro la obtienen, casi siempre,
al realizarse el primer contacto con
los victimarios.
El
que la familia sea informada del secuestro
directa e inmediatamente, disminuye
el tiempo de ansiedad y zozobra resultado
del impacto del primer momento, pues
tan pronto como la familia se entera,
da comienzo a la búsqueda de contacto
con las autoridades respectivas y los
plagiarios.
Lo
más corriente es que los contactos entre
secuestradores y familiares sean de
una periodicidad irregular. Los contactos
irregulares son una de las armas más
eficaces que utilizan los secuestradores
para presionar a la familia al pago
del rescate.
I.
Formas de Negociación.
Consumado
el delito y cuando la víctima se encuentra
en lugar seguro, inmediatamente enteran
a sus familiares pidiendo inicialmente
un valor que, si éstos no son incautos,
pueden rebajar hasta en un 70%.
Para
comunicar el hecho, emplean indistintamente
los siguientes medios:
Cartas
Llamadas telefónicas Emisarios Avisos
de prensa en clave Comunicación por
vía radial.
|
Carta
Generalmente
son elaboradas en máquina de escribir,
con el objetivo de dificultar el estudio
grafológico. Otras veces se emplea el
dígrafo.
La
redacción puede ser simulada, variando
entre muy bien escritas o en otras, con
protuberantes errores. Se incluyen amenazas,
advirtiendo pertenecer a bandas muy bien
organizadas, sin temor a la autoridad.
Resaltan la importancia de la víctima
y dan un plazo relativamente corto para
culminar la negociación. Firman con seudónimos
con el fin de dar la impresión de mayor
formalismo y sentido de la organización.
Con el ánimo de despistar a las autoridades,
dan nombres de organizaciones subversivas,
cuya sola mención causa impacto en el
ánimo de los familiares.
Es
frecuente que se coloquen al correo desde
otras ciudades del país, con la pretensión
de desviar la búsqueda por parte de las
autoridades.
Los
recados por parte de la víctima, los hacen
escribir de su puño y letra, para comprobar
su existencia y su condición de reales
secuestradores. La redacción es preparada
por ellos.
Entre
los principales sistemas para hacer llegar
las cartas o mensajes a los familiares,
tenemos:
a.
Arrojar el mensaje directamente a la casa
del secuestrado.
b.
Dejar en un lugar determinado y llamar
para que se recoja.
c.
En la casa, oficina o vehículo de un familiar
cercano.
d.
Utilizando el correo urbano.
e.
Por intermedio de pelafustanillo. |