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C.
Liberación Del Secuestrado
La
hora:
Se
escoge la más conveniente a la seguridad
y clandestinidad de los plagiarios, teniéndose
en cuenta que haya pocos transeúntes y
sea menos peligroso la liberación de la
persona, facilitando sacarle del lugar
de cautiverio y el transporte hasta el
lugar estudiado para la acción.
El
Lugar:
Puede
ser indistintamente área rural o urbana,
pero generalmente es diferente a la del
cautiverio. Es transportado en vehículo
automotor facilitando el rápido desplazamiento,
la ocultación de la víctima a la vista
de transeúntes y hace desembarazosa la
fuga una vez concluida la operación.
IV.
Consideraciones Especiales De La Negociación
Es
de importancia insistir en el aspecto
de la Negociación, por considerarse ésta
vital para el logro de la liberación del
secuestrado. De una buena o mala negociación
depende la vida de la víctima.
Por
tanto el primer nivel del problema se
centra a la clasificación , como se ha
visto, de diferentes situaciones que requieren
un tipo de tratamiento específico y un
manejo especial, las mismas que exigen
la existencia de profesionales dedicados
al manejo de crisis y negociaciones, claramente
catalogados según las circunstancias particulares
y objeto de las situaciones a tratar.
Pero todas las modalidades tienen un denominador
común: " la negociación"
Se
presenta un factor importante que debe
fijarse como parámetro de acción ante
un eventual grupo de negociadores o de
manejo de crisis:
Los
marcos jurídicos y políticos que señalan
hasta donde se puede llegar, definidos
en forma clara, y donde se respondan a
preguntas como: ¿ Cuáles son los límites
para resolver situaciones de este tipo
? ¿Qué se puede comprometer y que no ?
¿Cómo detectar engaños ? La asesoría y
negociación son solo una parte de la resolución
de los conflictos de este tipo, y estos
se soportan en infraestructuras que implican
acciones de intimidación, y parámetros
concretos que impidan que se corra el
riesgo de entrar en un "dialogismo". Se
tratan por tanto dos puntos en particular:
La negociación y los aspectos a tener
en cuenta para una acción policial cuando
existe rehenes en particular sean causados
estos por acciones delincuenciales (modalidades
de secuestro extorsivo), ideológicas,
políticas, psicológicas (rehenes) o de
otra índole. Y los problemas específicos
a afrontar desde los factores básicos
de conocimiento para sortear con éxito
esta situaciones, como el de acuerdos
basados dentro de los marcos jurídicos
existentes.
V.
Aspectos Sobre El Secuestro Extorsivo.
El
proceso de un secuestro se desenvuelve
como primera instancia dándose el contacto
por parte de los secuestradores, quienes
luego de demostrar que tienen en su poder
a la víctima hacen la exigencia monetaria.
El
monto de la cuantía se tiende a establecer
pronto para no demorar el proceso. La
rapidez con que finalice un secuestro
les permitirá iniciar otro, en las bandas
organizadas de delincuencia común. En
los subversivos este aspecto no afecta
sus intereses porque tienen infraestructura
para realizar varios, simultáneamente. |
Comienza
entonces una negociación con verdaderos
profesionales en la materia que buscan
el cumplimiento estricto de sus requerimientos.
Frente a esta circunstancia solo cabe
la intervención de una persona fría,
calculadora y tranquila, quien maneje
la situación de manera racional y no
sentimental. El negociador tiene que
apersonarse del caso y no permitir que
los secuestradores contacten familiares
directos del secuestrado, a quienes
pueden e intentan presionar psicológicamente.
Estos
buscan ponerse en comunicación con la
esposa o la madre de la víctima para
asegurarle, que aunque el retenido está
bien, tiene problemas anímicos o de
salud. Esto crea la tensión nerviosa
suficiente a los familiares que impide
tomar decisiones acertadas.
Al
igual que en otro tipo de transacción
para los secuestradores la víctima no
es mas que una valiosa mercancía que
deben cuidar muy bien. Este objeto,
que a diferencia de cualquier otro mercado,
posee una particularidad: Tiene un solo
vendedor, en este caso el secuestrador,
y un solo comprador, la familia.
Cuando
se discute sobre la cuantía exigida,
surgen discrepancias familiares. Los
hombres son dados a tomar decisiones
de carácter racional, a pesar que, bajo
este tipo de presión, no se puede vender
todo y quedar en la ruina. Las mujeres,
por el contrario, piensan que no es
posible negociar la vida de una persona
querida en la familia. A juicio de ellas,
el mejor camino es vender todo y recuperar
la persona plagiada.
El
terror manejado como materia prima por
los secuestradores ocasiona comportamientos
enervantes, que impiden que la familia
sea abierta, guardándose mucha información
importante.
La
familia piensa con el corazón, los delincuentes
con el bolsillo y por lo mismo no posee
objetividad. Se les da facultades a
los secuestradores que no tienen, como
aquellas que le atribuyen acerca de
mantener controladas las mínimas actividades
de la familia (omnipresencia) comportándose
a capricho de los secuestradores.
Los
problemas en las negociaciones como
se ve claramente, está centrada en las
familias, que por el hecho de no creer
que les pueda suceder un caso tal, nunca
se han preparado ni saben con certeza
a quien acudir.
La
infinidad de formas de negociación que
impone los secuestradores desde un comienzo,
son aceptadas sin reparo por las familias,
facilitándoles sus objetivos, y con
ello impulsando por demás la comisión
de nuevos delitos.
El
mismo desconocimiento sobre el proceso
de un secuestro y su negociación, que
desafortunadamente es muy común, incluye
la indiferencia de muchas autoridades
y personas, que no lo consideran de
importancia.
Por
lo general no existe en la sociedad
la suficiente solidaridad y preocupación
sobre la problemática que encierra la
comisión de este delito. No se entiende
que con la vida física y moral no se
puede alcanzar logros políticos o financieros
de ningún tipo. Todo lo expuesto nos
conduce a enfatizar la necesidad de
profesionalizar y dejar siempre en manos
experimentadas el aspecto de la negociación.
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